Los niños que crecen de forma saludable desarrollan una mejor salud física y mental, mayor autoestima y seguridad, habilidades sociales y cognitivas avanzadas, y la capacidad de formar relaciones positivas, lo que se traduce en un mejor rendimiento académico y un estilo de vida activo y productivo en la vida adulta, siendo fundamental el desarrollo temprano, la nutrición, el ejercicio y un entorno seguro y de apoyo.
La OMS hizo estudios que muestran, que suplementar con zinc (ej. 10 mg/día) por meses puede mejorar crecimiento lineal en niños desnutridos o deficientes, con resultados como aumentos de 0.37 cm o más en talla comparado con placebo, aunque la ganancia específica varía según el estudio y la duración, con dosis comunes para niños pequeños siendo 10mg/día.
Resultados de Estudios (Ejemplos):
Estudio en niños en edad escolar: Un grupo con zinc mostró una ganancia de talla significativamente mayor (5.6 ± 2.4 cm) que el grupo control (4.7 ± 1.4 cm).
Estudio en menores de 5 años: Una dosis diaria de 10 mg de zinc por 24 semanas (casi 3 meses) resultó en un aumento de altura de 0.37 cm más que el placebo.
Se puede consumir zinc desde el nacimiento, ya que la leche materna lo proporciona, pero las necesidades cambian con la edad; los bebés mayores de 6 meses y niños pequeños lo obtienen de alimentos sólidos, mientras que las cantidades recomendadas aumentan progresivamente en la adolescencia y adulto.
Los límites superiores diarios de consumo de zinc, tienen en cuenta todas las fuentes de zinc —alimentos, bebidas, suplementos y medicamentos. El cuadro que figura a continuación presenta los límites por grupo de edad. Los límites superiores no se aplican a las personas que están tomando suplementos de zinc por razones médicas y bajo las instrucciones de un médico.
Edades -> Límite superior
Nacimiento hasta los 6 meses -> 4 mg
Bebés 7 a 12 meses -> 5 mg
Niños 1 a 3 años -> 7 mg
Niños 4 a 8 años -> 12 mg
Niños 9 a 13 años -> 23 mg
Adolescentes 14 a 18 años -> 34 mg
Adultos -> 40 mg
Sí, demasiado zinc puede ser perjudicial. Los signos de un exceso de zinc son náuseas, mareos, dolores de cabeza, malestar estomacal, vómitos y pérdida del apetito. El consumo excesivo y prolongado de zinc puede afectar el sistema inmunitario y bajar los niveles de colesterol “bueno»(HDL) y de cobre. Tomar dosis muy altas de suplementos de zinc puede hacer que su cuerpo no absorba suficiente magnesio.
Los alimentos con zinc incluyen carnes rojas, aves, ostras y mariscos (excelentes fuentes), así como legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles), frutos secos (almendras, nueces, semillas de calabaza), cereales integrales (avena, pan integral), productos lácteos y huevos. El zinc de origen animal se absorbe mejor, pero se puede mejorar la absorción vegetal con remojo o germinación de legumbres.
Fuentes principales:
* Mariscos: Ostras (la fuente más rica), cangrejo, langosta.
* Carnes: Carne de res, cerdo, cordero y aves (especialmente la carne oscura).
* Huevos: Aportan zinc y facilitan su transporte.
Fuentes vegetales y lácteos:
Proximamente
El consumo adecuado de zinc ayuda a prevenir enfermedades respiratorias (como neumonía y resfriados), infecciones, diarrea infantil, degeneración macular, y problemas de la piel como acné y eccema, fortaleciendo el sistema inmune, acelerando la cicatrización y reduciendo la inflamación, siendo vital para el crecimiento y la función celular.
Sistema Inmunológico
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Salud Digestiva y Nutricional
Salud Mental y Cognitiva
En resumen, el zinc es crucial para un sistema inmune fuerte, la protección celular, el crecimiento y la función de órganos, previniendo múltiples afecciones desde infecciones agudas hasta problemas crónicos asociados a la edad.