Los niños sin nervios (o que manejan bien el estrés) disfrutan de mayor bienestar emocional, mejor concentración y rendimiento académico, con beneficios como reducción de ansiedad, mejora del sueño, mayor empatía y autocontrol, habilidades clave para la vida, que se potencian con técnicas como el mindfulness y la relajación, que les enseñan a gestionar sus emociones y a estar más presentes.
Gestión Emocional:
¿Cómo se logran estos beneficios?
Mediante prácticas que enseñan a gestionar el sistema nervioso, como:
Para mejorar los nervios, los nutrientes clave son las vitaminas del grupo B (especialmente B1, B6, B12 y B9/ácido fólico), esenciales para neurotransmisores y energía. El magnesio, promueve la calma, mejora el sueño y la concentración, apoya la función muscular (incluyendo calambres), fortalecer huesos y ayudar a la digestión, ya que el magnesio es esencial para el sistema nervioso, la relajación y la energía.
Se puede consumir magnesio desde la infancia, obteniéndose de alimentos como leche, cereales y vegetales, aunque las necesidades varían; los bebés desde los 6 meses, los niños pequeños (1-3 años) y las necesidades aumentan con la edad, pero siempre es clave la ingesta regulada y balanceada.
Dosis Recomendadas por Edad (aproximadas):
* Bebés (7-12 meses): 75 mg/día.
* Niños (1-3 años): 80 mg/día.
* Niños (4-8 años): 130 mg/día.
* Niños (9-13 años): 240 mg/día.
* Adolescentes (14-18 años): 360 mg (mujeres) – 410 mg (hombres).
* Adultos: 310-320 mg (mujeres) – 400-420 mg (hombres).
Consumir magnesio en exceso, generalmente a través de suplementos, puede causar efectos como diarrea, náuseas y calambres estomacales, pero niveles muy altos (hipermagnesemia) son peligrosos, provocando debilidad muscular, presión arterial baja, ritmos cardíacos irregulares, dificultad respiratoria, y en casos graves, paro cardíaco, siendo más común en personas con problemas renales, ya que los riñones no pueden eliminarlo adecuadamente.
Los alimentos ricos en magnesio incluyen vegetales de hoja verde oscuro (espinacas), legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles), nueces y semillas (almendras, semillas de calabaza/girasol, anacardos), cereales integrales (arroz integral, avena, germen de trigo), frutas (plátano, aguacate, albaricoques secos) y el chocolate negro. También se encuentra en productos de soya, leche, yogur, mariscos y carnes blancas.
Grupos principales de alimentos:
Consejos para incluir más magnesio:
Proximamente
El consumo adecuado de magnesio ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares (hipertensión, arritmias, infartos), diabetes tipo 2, osteoporosis, calambres musculares, migrañas y contribuye al bienestar mental al reducir el estrés y mejorar el sueño, ya que participa en más de 300 funciones corporales esenciales para la salud ósea, muscular, nerviosa y metabólica.
Enfermedades Cardiovasculares
Diabetes
Diabetes Tipo 2: Es crucial para el metabolismo de la glucosa y la sensibilidad a la insulina, disminuyendo el riesgo de desarrollarla.
Salud Ósea
Osteoporosis: Es vital para el metabolismo del calcio y la formación de huesos fuertes, previniendo fracturas.
Función Muscular y Nerviosa
Otros Beneficios